Las escuelas especiales iniciaron a mostrar con el tiempo algunas limitaciones como:
Las instalaciones y los materiales elaborados. Los niños con discapacidad de poblaciones pequeñas y alejadas continuaron sin opciones escolares, pues difícilmente eran admitidos en las escuelas regulares.
La integración social de los alumnos era muy limitada:
· Los alumnos que egresaban de las escuelas, ya adolescentes, tenían que vivir en una sociedad pata la que no estaban preparados, dado que no habían desarrollado en sus escuelas las concepciones y vivencias de las relaciones sociales.
· La escuela especial no podía proteger siempre a los alumnos. Ellos mismos tiene que aceptar que son diferentes.
· El proceso de integración es doble, ya que, por un lado, hay que preparar al niño con discapacidad para su adaptación a la sociedad, pero también la sociedad debe acostumbrarse a la presencia, relación y aceptación de estas personas en las actividades sociales cotidianas.
· Se cuestiono el efecto del “etiquetado” producido por las escuelas especiales: cuando se realiza un diagnostico, existe una tendencia a clasificar a la persona, es decir, se le pone una “etiqueta”.
Y es así como la SEP ha prestado la importancia de la integración en la educación con la (Dirección General de Educación Especial) DGEE que incluye los principios rectores de su política la normalización, la individualización de la enseñanza y la integración.
En 1991 se promovieron en el ámbito nacional los Centros de Orientación para la Integración Educativa (COIE), con los propósitos de informar y sensibilizar sobre aspectos relacionados con la integración educativa.
Y se realizaron modificaciones al marco legal que la sustenta el artículo 3° de la Constitución y Ley General de la Educación, misma que en su artículo 41 manifiesta una clara orientación hacia la integración de los alumnos con discapacidad en las escuelas regulares.
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